HISTORIA

El género originario de todos los porcinos es el “SUS” y se establecen los tres troncos prehistóricos siguientes:
• Sus Scrofa (Jabalí europeo)
• Sus Mediterráneo (Jabalí mediterráneo)
• Sus Vittatus (Cerdo asiático)
El tronco celta procedería del cruce Sus Scrofa Ferus con el Subgénero Striatosus.
La agrupación racial cética se extendió en mayor o menor medida por el Norte y Noroeste de España dando lugar a distintas razas, hoy más o menos cruzadas, como el Cerdo Chato de Victoria, el Lermeño de Burgos, el Catalán de Vich, el Molinés de Guadalajara, el Alistano e Zamora, la gallega o Celta, y otras también por Centroeuropa y Portugal. Muchas de ellas están hoy desaparecidas.
Esta raza celta era la más importante en Galicia hasta comienzos del pasado siglo XX, sufriendo a partir de entonces una continua reducción censal ocasionada por la importación de razas foráneas y por el cruce con éstas, para obtener mayores rendimientos cárnicos y menores tiempos de cebado. Así en el año 1951 tan sólo un 14% del total era de la raza Celta para llegar posteriormente a casi la desaparición en la década de los ochenta.
En la actualidad, es una raza incluida en el Catálogo oficial de Razas de Ganado de España como raza autóctona española en peligro de extinción (RD 2129/2008 de 26 de diciembre, por el que se establece el Programa nacional de conservación, mejora y fomento de las razas ganaderas).
Sin embargo, vestigio de que la raza fue en una época la predominante en las cuadras y ferias gallegas, aún quedaban muchas familias salpicadas por las zonas rurales de Galicia que solían criar cerdos de esta raza, debido principalmente a la mayor calidad y suculencia de su carne y productos derivados.
Así fue como, a pesar de que ya no se catalogaban, se fueron manteniendo algunos ejemplares aislados en diferentes reductos de la Comunidad, que supusieron los principales cimientos para la recuperación de la raza a finales de los años noventa.
Actualmente la raza porcina celta está morfotípicamente bien definida y socialmente reconocida por su calidad cárnica.
Se encuentran ejemplares de la raza en todo el territorio gallego, centrándose más en la provincia de Ourense, sur de la provincia de Lugo y en las comarcas centrales y noroeste de la Coruña.